¿Puedo usar mis gafas de sol todos los días?
Las gafas de sol no solo son un accesorio de moda, sino también un elemento esencial para la protección de los ojos. Su uso diario puede ser beneficioso, especialmente cuando el sol pega duro. Los rayos UV pueden dañar la córnea y la retina, aumentando el riesgo para nuestros ojos con afecciones como cataratas o degeneración. Por eso, llevar gafas de sol con protección UV400 ayuda a mantener una visión saludable a largo plazo.
Sin embargo, no todas las situaciones nos piden el uso constante de gafas de sol. En espacios interiores o en días nublados, los niveles de luz natural son más bajos y el uso innecesario de cristales oscuros puede reducir la capacidad del ojo para adaptarse a los cambios de iluminación. Además, el uso prolongado podría afectar la sensibilidad ocular, haciendo que los ojos se acostumbren demasiado a la oscuridad.
¿Cómo afecta el uso excesivo de gafas de sol a tus ojos?
Si bien las gafas de sol protegen contra los rayos UV y reducen el deslumbramiento, su uso excesivo puede afectar la capacidad natural de los ojos para adaptarse a distintos niveles de luz. En entornos con iluminación tenue, el ojo necesita ajustarse para captar mejor la luz disponible, y el uso continuo de lentes oscuros podría hacer que este proceso sea más lento.
Otro cosa que debemos tener en cuenta es la producción de melatonina, la hormona encargada de regular el ciclo del sueño. La exposición a la luz natural nos ayuda a equilibrar nuestro reloj biológico. Usar gafas de sol todo el tiempo podría reducir la cantidad de luz que recibimos, afectando el estado de alerta durante el día y la calidad del sueño por la noche.
Cuando estemos usando nuestras gafas de sol, tenemos que asegurarnos que tengan una protección adecuada. Usar gafas con lentes de baja calidad o sin filtro UV puede ser peor que no usar nada, ya que dilatan la pupila y permiten que más rayos dañinos entren en el ojo. Siempre elige lentes certificadas que realmente bloqueen los UV.